Chile tiene que moverse: la actividad física como respuesta ante los porcentajes de obesidad que crecen anualmente

En Chile, país cuya población estimada está sobre los 20 millones de habitantes, se espera que para 2030 tan solo 6 millones de estos no presenten sobrepeso y obesidad. Ante esto, se evidencia lo primordial que se ha vuelto buscar soluciones que disminuyan estas proyecciones.
Imagen extraída de Alimentación saludable para sobrepeso en Tucumán, por Tatanqa (https://tatanqa.com/wp-content/uploads/2025/04/Sobrepeso-y-Salud.jpg) (Licencia: https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/)

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En la última década las cifras que reflejan el sobrepeso y la obesidad en la población chilena han sido un tema que ha generado impacto y que, pese lo alarmante de ellas, no han disminuido con los años. Según la información que la Federación Mundial de Obesidad publicó en marzo de este año, el 83% de la población chilena adulta presenta un elevado índice de masa corporal, lo que corresponde a adultos dentro de la categoría de obesidad y sobrepeso.

En 2017 el Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud, a través de su Encuesta Nacional de Salud (ENS), dio a conocer que un 74,2% de la población adulta presentaba exceso de peso. De este porcentaje, el 39,8% correspondía a aquellos en la categoría de sobrepeso, 31,2% en la categoría de obesidad y 3,2% estaban en la categoría de obesidad mórbida.

Según información del medio de comunicación La Tercera, en una noticia publicada el 23 de noviembre de 2017, Fernando Vio, investigador del Instituto de Nutrición y Alimentos (Inta), aseguró que, ante los resultados de la Encuesta ENS de ese año, para el “2040 el 98% de la población chilena tendrá sobrepeso y obesidad”.

Lo que Fernando Vio planteó hace ocho años no está lejos de convertirse en la realidad chilena, ya que, al comparar las cifras actuales, desde 2017 el porcentaje de adultos con exceso de peso aumentó, aproximadamente, un 1% todos los años.

Como respuesta ante las cifras que hoy presenta la sociedad chilena es que, para especialistas como Jorge Vásquez, kinesiólogo y director del Centro de Obesidad de Concepción (COBEC), la actividad física “es primordial” para combatir esta problemática de salud actual: “Moverse y activarse, eso es lo más importante”.

Ejercicio físico, ¿cómo está el panorama chileno?

Deporte, ejercicio, actividad física y movimiento. Aun cuando todas estas opciones y prácticas son beneficiosas para quienes buscan bajar de peso o mantener en óptimas condiciones su estado de salud, no necesariamente significan e implican lo mismo.

Según Nicolás Medina, entrenador deportivo, al hablar de ejercicio físico, se entiende como aquel que “prolongado y sostenido en el tiempo de forma adecuada, puede prevenir el sobrepeso y, por consecuencia, la obesidad”. Para Jorge Vásquez, director de COBEC, algo aún más sencillo como puede ser “caminar, subir un cerro” o “moverse y salir del sedentarismo”, es también una forma efectiva de tratar a quienes presentan obesidad o sobrepeso. Esto, según Vásquez, es lo que se entiende al hablar de actividad física.

Hoy, según el Instituto de Nutrición y Tecnología de los alimentos de la Universidad de Chile, en el país “la práctica de la actividad física ha disminuido progresivamente debido, en parte, a la inactividad durante el tiempo de ocio y al comportamiento sedentario en el trabajo y en el hogar”. Esto, para la Federación Mundial de Obesidad, sería uno de los “conductores” por los que hoy presentamos cifras de sobrepeso y obesidad tan elevadas. Según los estudios de esta, en 2022 el “porcentaje de la población que realizaba menos de 150 minutos de actividad física de intensidad moderada por semana, o menos de 75 minutos de actividad física de intensidad vigorosa por semana, o su equivalente”, correspondía a un 38,2%.

El problema de que Chile presente estos bajos porcentajes es alarmante al entender que, según explicó el presidente de la sociedad chilena de Cardiología, el doctor Jorge Jalil, en una columna de opinión publicada este año en el Diario Concepción durante el Día de la Obesidad, “la actividad física juega un rol clave: al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado pueden generar mejoras significativas en la salud cardiovascular y metabólica” de las personas.

“Yo tengo varios pacientes que han empezado a aumentar la actividad física y que realmente bajan de peso. Cuando uno se mueve más, quema calorías porque, en el fondo, el peso es la relación entre lo que entra y lo que gastas”, aseguró Rebecca Poggini, medica cirujana especializada en medicina general, quien además planteó que, ante las bajas cifras de actividad física a nivel nacional, “hay que hacer un reinicio en la vida saludable”, es decir, no solamente quedarnos con que este tipo de prácticas son beneficiosas, “sino que también dar a entender que el no hacer actividad física es algo malo”. La promoción del ejercicio físico es algo que “hay que fomentarlo”, propuso Poggini.

Prácticas físicas y su fomento, ¿por qué son relevantes?

Según el director del Centro de Obesidad de Concepción, Jorge Vásquez, antes de entender por qué las prácticas físicas son relevantes para la salud de las personas y para aquellos que presentan sobrepeso, primero hay que establecer que “la obesidad es multifactorial”, es decir, “es una enfermedad y está declarada como tal, no es una condición y si no hay un cambio drástico, te va a acompañar toda la vida”.

Entendiendo esto, Poggini explicó que “todos debiésemos hacer actividad física por 30 minutos, como mínimo”. Según la doctora los primeros 10 a 15 minutos de movimiento corresponden al cuerpo percatándose de que se le está exigiendo realizar una práctica física, pero “después de los 15 minutos tú ya empiezas a quemar calorías”. 

Es esencial “moverse, salir del sedentarismo, salir a caminar, activarse y quemar calorías”, ahondó Vásquez, porque esto trae beneficios que, aunque para muchos pueden no ser algo fuera de lo común, para quienes padecen de obesidad y sobrepeso son avances en su salud, ya que, por ejemplo, “hay pacientes que no se pueden abrochar los zapatos, poner pantalones o tomar una pierna”. Además, enfatizó en que la práctica de actividades físicas no debiese ser algo ligado a la belleza, puesto que “tú puedes tener un abdomen activo, súper funcional, pero no necesariamente tiene que estar marcado o definido. Es funcional. ¿Para qué lo necesitas? Subir, sentarte rápido, salir de la cama. Cosas súper básicas, pero hay personas que no lo pueden hacer y cuando lo logran, es que dieron el primer paso”.

Si bien, “nunca es tarde para comenzar, cuanto antes, se haga mucho mejor serán los resultados preventivos”. Es lo que aseguró el doctor Jorge Jalil con respecto a la práctica de actividades física como una forma de prevenir y tratar las elevadas cifras de sobrepeso y obesidad presentes en la población chilena. Según Jalil, bajar de peso no solo previene una gran cantidad enfermedades, “sino que también puede ser parte fundamental de sus tratamientos”. “Perder sólo un 5% del peso corporal ha demostrado ser efectivo para reducir la presión arterial, mejorar los niveles de colesterol y prevenir la diabetes. Una baja de 15% o más puede incluso revertir la diabetes, disminuir el riesgo de insuficiencia cardíaca y mejorar la calidad de vida de manera significativa”, explicó el doctor.

“No se trata solo de perder peso, sino de ganar calidad de vida”. Es decir, “que tú vivas y la vida que vivas sea saludable”, ahondó la doctora Poggini, quien además agrega que “uno no solo se muere de diabetes y de hipertensión, uno sufre en vida las complicaciones que tiene: amputaciones, quedar ciego, tener que dializarse”, entre otros.

Por otra parte, Nicolas Medina agregó que “los beneficios del ejercicio físico condicionan a tener un mejor estado de ánimo, retrasa el envejecimiento, la disciplina se vuelve un arma a usar en otros ámbitos de la vida, el autoestima y confianza crecen de sobremanera, repercutiendo en la vida diaria (laboral, conyugal, familiar, etc.), mejora el metabolismo y sistema inmune y fortalece la musculatura, huesos, ligamentos, tendones, etc.”.

Según Jalil, “adoptar un estilo de vida saludable puede marcar una gran diferencia”, ya que el exceso de grasa en el cuerpo “puede llevar a enfermedades graves como la insuficiencia cardíaca y la fibrilación auricular. Pero el daño no se detiene ahí. La obesidad está estrechamente vinculada con la hipertensión arterial, el aumento del colesterol, la inflamación crónica y la resistencia a la insulina”.

En relación con esto último, para Poggini hoy se ha vuelto una realidad ver en su consulta chicas de 13 a 14 años con insulinorresistencia. “El camino hacia la diabetes ya partió y esa es una de las consecuencias de la obesidad”, aseguró la doctora, quien en años anteriores nunca le había tocado ver adolescentes que presentaran estas condiciones de salud.

Poggini, también sumó enfermedades al listado elaborado por Jalil sobre los problemas que conlleva el sobrepeso y los que podrían ser revertidos y prevenidos a través de la práctica de actividad física. La doctora incluyó la diabetes, pero, además, planteó que “también empiezan a haber otras que no se valoran”. Entre estas se encuentra el desarrollar pie plano, dolores de rodilla, caderas y espalda, además de tener “más posibilidad de tener hernias lumbares, porque está demostrado que al subir de peso los espacios intervertebrales disminuyen”.

Con respecto a estas problemáticas de salud y la promoción del ejercicio como una herramienta para disminuir este fenómeno y sus consecuencias, Alison Molina, nutricionista con 12 años de trayectoria, corroboró que “la actividad física es parte fundamental del tratamiento de una persona con sobrepeso u obesidad”. Molina explicó que, desde el papel de una nutricionista, su labor es hacerle saber a aquellos pacientes que presentan exceso de peso, en qué categoría se encuentran y, a partir de esta, se debe “llegar a un estado nutricional normal siguiendo pautas de alimentación saludable y ejercicio físico”.

¿”Gorditos sanitos”?

Desde la perspectiva de la nutrición, Alison Molina destacó que seguir pautas de alimentación saludable es un factor importante que se debe considerar al tratar a un paciente con sobrepeso u obesidad. “Como prevención lo ideal es siempre la promoción de un estilo de vida saludable, educación sobre horarios de alimentación” y promoción de actividad física, reconoció la nutricionista. En esta línea, el doctor Jalil aseguró que, efectivamente, “optar por una alimentación más equilibrada y controlar el tamaño de las porciones son pasos esenciales”.

El problema está en que se ha planteado académicamente que “nosotros (los chilenos) tenemos un problema serio con la comida y con las porciones”, lo que ha contribuido a la obesidad infantil y de adultos en Chile, relató Poggini.

Uno de los factores más frecuentes que la doctora ha evidenciado “es el de los niños (con exceso de peso) que están al cuidado de sus abuelos porque estos los alimentan: gorditos sanitos”.  Esto ocurre, en la mayoría de los casos, porque las generaciones mayores “vienen de otra época, una en la que nosotros (Chile) teníamos una alta tasa de desnutrición infantil” y en la que “se decía gordito sanito, porque el gordito sobrevivía a todos estos cuadros infecciosos que había porque tenía más defensas”.

“Un solo niño me ha tocado, en los últimos cinco años, que está con desnutrición. Uno solo. Y en control, en los últimos 3 años, he tenido como 5 con bajo peso. Pero no tengo la cuenta de todos los que están con sobrepeso y obesidad”, aseguró Poggini aludiendo a la elevada cifra de la que ha sido testigo y que guarda relación con la tendencia que tienen los abuelos de sobrealimentar a sus nietos. “Nosotros pasamos de ser un país que tenía mucha desnutrición a un país que tiene mucho sobrepeso y obesidad”, agregó.

¿Cuál es el siguiente paso?

Hoy, ante la problemática que representan las elevadas cifras de exceso de peso de la población chilena, el seremi de Deportes del Biobío, Cristián Cartes, aseguró que la actividad física y su promoción son “un asunto de salud pública urgente”. Sin embargo, Poggini planteó que es mucho más que esto y que “uno al final dice: el sobrepeso y la obesidad es un tema de salud…Es un problema a nivel nacional, es un problema económico”. La doctora precisó que “el gasto económico que tiene el país para esa atención de salud (tratamientos, atención y medicamentos para personas con exceso de peso), si se corrigiera antes, se ahorraría un montón de gasto económico que podría gastarse en otras cosas dentro de la misma área de salud”.

La promoción de la actividad y el ejercicio físico “es algo que debiéramos intentar hacer y, siendo honesta, yo creo que va a demorar años”, aseguró Poggini. Pero de todas formas mantiene el optimismo, ya que, “es un tema a nivel país y si logramos hacer que este tenga más actividad física y que se vuelva una buena costumbre, entonces nosotros vamos a decir ¡bien!”. Por lo pronto, las cifras de población adulta chilena en estado de sobrepeso u obesidad no son alentadoras y tampoco reflejan que el panorama cambie en el corto plazo, sin embargo, tratar de disminuir este fenómeno debiese ser un objetivo primordial para Chile y la actividad física y sus beneficios es uno de los caminos viables para cumplirlo.

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